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Marte Rojo

12 julio 2010

Esta reseña va dedicada a Guti, aunque espero que gracias a ella más gente se anime a leer este libro, porque merece mucho la pena. Con él, Kim Stanley Robinson inicia una trilogía de ciencia ficción que narra la terraformación de Marte desde un punto de vista realista, si exceptuamos que empieza en 2026 y al paso que vamos nos harán falta bastantes más añitos 😛

Portadas de Marte Rojo, Marte Verde y Marte Azul

El libro comienza con el viaje a bordo del Ares, la enorme nave que aloja a los primeros cien colonos, todos ellos científicos (y un psicólogo, que no sé dónde englobar x’D). En esta primera parte se presentan las relaciones entre los personajes y sus primeras diferencias, todo ello desde una narrativa en tercera persona pero que gira alrededor de un personaje en cada capítulo. Para esta primera parte la elegida es una rusa emocionalmente inestable que parece más preocupada por sus amoríos que por la misión. Pero noooo, esto no se convierte en “Anatomía de Grey en el espacio” (fiu).

Con la llegada al planeta comienzan la construcción de la Colonia Subterránea, su residencia durante los años siguientes, y la exploración, momento en el que empiezan a surgir las verdaderas disputas en temas de política y ecología.
La Tierra está al borde del colapso por la superpoblación, la falta de materias primas y el dominio abusivo de las multinacionales. Para algunos, esta es la oportunidad de enriquecerse tejiendo los primeros hilos de la red industrial marciana. Para otros, el momento perfecto para abandonar a la corruptela político-económica que los envió y crear una nueva civilización basada en el conocimiento. Y para un último grupo, la realidad es que no quieren convertir Marte en otra Tierra, sino adaptarse al planeta y estudiarlo en su estado actual.
A lo largo del libro se narra la lucha entre estas facciones, y las consecuencias de la presión económica sobre el planeta.

La historia está en un equilibrio apto para cualquiera que busque trasfondo científico, tanto para los fans de la ci-fi más allá de las aventuras y desventuras típicas de los space opera, como para los que nunca se hayan acercado al género, porque a nivel social podría estar perfectamente ambientado en la Tierra; nadie se puede desprender al 100% de sus raíces, y se nota en la sociedad que resulta finalmente.
Y a pesar de su gran parte científica, y esto no es algo que se suela ver bien reflejado en la ci-fi, al tratar en profundidad las motivaciones de todos los personajes y tener todos ellos visiones dispares, consigue despertar sentimientos hacia ellos (!!!) y que termines identificándote, alegrándote y frustrándote con alguno por necesidad. Aunque desde el principio el objetivo claro es la terraformación, cuando la más radical de sus detractores deja claro que habrá datos geológicos que nunca se podrán explicar porque los cambios los destruirán, se te hace un nudo en el estómago. Cuando describe desde un rover el paisaje, que se diría desolador, en realidad parece que estuviesen en un paraíso inexplorado.

Así que se lo recomiendo a todo el mundo, sobre todo si tenéis tiempo para leerlo con calma y darle un par de vueltas a la cabeza con algunas situaciones que plantea.

Y después del salto…

*** ATENCIÓN CRÍTICA CON SPOILERS ***

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Vacaciones en Roma (día 2)

9 julio 2010

Tras un mes de ansiosa espera (o no), por fin… ¡¡La apasionante segunda entrega de las crónicas de viaje por Roma!!

Primera parada, los cruasanes y las bombas de chocolate. Aunque se supone que estábamos en una zona modesta, o quizá precisamente por eso y no meternos entre el turisteo, la cafetería donde desayunamos todos los días tenía una bollería espectacular. Eso sí, las bebidas para acompañar siendo una anti-fan del café son bastante pobres: leche o sucedáneo de Colacao (del que te espolvorean un cuarto de cucharilla, WTF).

Tras llenar bien la barriga, empezamos el recorrido turístico de verdad. En el distrito de Monti vimos el primer gran edificio, el Esquilino, y la Puerta Mágica, grabada con símbolos que solo pueden descifrar aquellos con grandes conocimientos de alquimia:

Vista frontal de la Puerta Mágica

Caminando un poco más llegamos al Domus Aurea, el palacio de Nerón cubierto de oro, piedras preciosas y otros lujos al alcance de cualquiera 😛 Por desgracia, cuando pasamos estaba en obras. Y es que en Roma parece imposible poder verlo todo, con la cantidad de ruinas que existen siempre hay algo en excavación o restauración.

En la misma zona se encuentra el Museo Nacional de Arte Oriental que, como fan del Asia oriental no podía dejar pasar… o sí, porque lamentablemente la mayor parte de su colección es de la zona de Oriente Medio, snif. Al menos la entrada es barata.

Y por fin, el Coliseo. GUAU. No me atrevo a poner ninguna foto porque no le hacen en absoluto justicia, la sensación de enormidad y magnificencia que desprende es absolutamente indescriptible. Casi se puede ver desde cualquier punto del distrito, incluso desde el Circo Máximo en el extremo inferior del Foro Romano, ¡que tampoco es precisamente pequeño! (al ampliar la imagen se puede apreciar la escala).

Foro Romano y Coliseo en la antigua Roma

Ahora, una recomendación para los que quieran visitarlo. Normalmente la gente hace una cola de 2 horas para comprar la entrada en el Coliseo. Si en lugar de eso caminamos 5-10 minutos por la Via dei Fori Imperiali, justo por encima del Foro Romano, se puede ver en uno de los muros la evolución territorial del Imperio Romano y poco después se encuentra otra taquilla un poco más escondida donde no hay prácticamente cola (unos 15 minutos). Allí se puede comprar una entrada conjunta para el Foro y el Coliseo y también la Roma Pass, una tarjeta que durante 3 días ofrece un par de entradas gratis a museos/ruinas, descuentos en los siguientes, y transporte público gratis. Además incluye un mapa, que irse de turismo sin uno es ser desastroso, pero como al final yo perdí el de mi guía (también soy desastrosa) lo agradecí xD

Una vez dentro del Foro Romano, sin pararse a mirar mucho el paseo dura un mínimo de 2 ó 3 horas. En la zona norte se encuentran bastantes restos, que varían desde templos conservados casi intactos hasta pedazos de columnas que no sé cómo han podido relacionar con nada. En la zona central están los jardines, con algunos bancos distribuidos para poder sentarse a disfrutar del paisaje (lástima que estuviese lloviznando 😦 ). En la parte inferior se puede ver el estadio, enorme para no contrastar con el resto. Precisamente desde ahí se pueden hacer fotos bastante bonitas enfocando el Coliseo.

Después de comer por allí, aunque si se puede evitar es mejor hacerlo lejos de las zonas turísticas porque suele ser comida más tradicional y barata, fuimos a ver la Columna de Trajano, que en sus bajorrelieves narra dos campañas victorias que llevó a cabo el emperador. El nivel de detalle es realmente espectacular.

Media calle más allá (esta zona está literalmente plagada de monumentos) se encuentra la que yo creo que es la plaza más caótica en cuanto a tráfico, la Piazza Venezia, con el enorme  Il Vittoriano, un edificio de mármol blanco en honor a Vittorio Emanuele II. Incluso después del Coliseo quedé impresionada con él, aparte de parecerme uno de los edificios más bonitos de la ciudad a nivel estético. Al ampliar la imagen se puede apreciar su enormidad comparándolo con las hormiguitas que pasan a su lado 🙂

Il Vittoriano

En su parte superior hay un ascensor panorámico al que pensábamos subir y no pudimos “gracias” al fantástico guardia de seguridad que no quería trabajar fuera del horario del museo (se supone que el ascensor cierra dos horas más tarde >_< ). Aunque eso sí, nos resarcimos al día siguiente desde un punto todavía más alto en el Vaticano.

Para rematar el día, cenamos en el distrito de Trastevere, punto habitual de inicio de la fiesta nocturna. Aunque en nuestro caso, teniendo en cuenta que al día siguiente nos tocaría mega-visita, preferimos que fuese el final. Con el agotamiento, hasta la habitación del hotel resultaba más apetecible que el día anterior XD

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Jugar con Dual Shock 3 en Windows 7 (incluido 64 bits)

12 junio 2010

Mientras preparo el post sobre el segundo día del viaje a Roma, un truco interesante para aquellos que quieran probar en PC juegos que no se adaptan muy bien al esquema teclado + ratón. En mi caso, últimamente le he cogido bastante gusto al Split/Second Velocity y después de años acostumbrada al stick analógico, volver a conducir con el teclado era bastante agónico. Con esto conseguí que reconociese el Dual Shock 3 (con el Dual Shock 2 no hace falta ningún driver especial en Windows 7). Nota sobre Split/Second: este juego no acepta Dual Shock para jugar a pantalla partida, como mucho se puede utilizar el XBox 360 Controller Emulator o mapearlo al teclado mediante XPadder.

Volviendo al caso general, el driver que parece utilizar la mayoría de la gente es el de MotioninJoy, que además simula el mando de 360 (el único aceptado en bastantes juegos) y que está disponible en versiones de 32 y 64 bits. Se puede descargar en la página oficial. Una vez bajado solo tenemos que seguir paso a paso las instrucciones que proporcionan. Para aquellos que no estén muy duchos en el inglés, las traduzco después del salto. Lee el resto de esta entrada »

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Vacaciones en Roma (día 1)

5 junio 2010

Como una panzada a videojuegos no siempre consigue hacerte olvidar (ni el alcohol hamijos) que en tu trabajo programas en JavaEE 😦 de vez en cuando está bien irse de vacaciones, así que la semana pasada me escapé a Roma a comer carbonara a toneladas y a criticar el falso voto de pobreza de los curas desde dentro del mismo Vaticano XD
Y la cosa es que el viaje no empezó demasiado bien. Señores de Iberia, gracias por no contratar tripulaciones de respaldo y retrasarnos 4 horas. Así que a morirnos del asco en Barajas, literalmente, porque para que yo prefiera comer en el McDonald’s antes que en el resto de sitios ya hemos llegado a unos extremos antes desconocidos por el hombre (también conocidos como sándwich envasado a 6 euros). Pero bueno, a pesar de que el CBO se nos atragantó por la mala leche y porque sabe un poco chungo-raro, finalmente embarcamos y conseguimos llegar a Italia. Allí al menos parece que el aeropuerto está diseñado por personas y no por monos psicópatas con estrés postraumático, y la cinta del equipaje estaba cerquita de la salida del avión. 20 minutos más tarde…

Un amable ¿vigilante? del aeropuerto nos dice que el tren y el autobús “oficiales” son para mariquitas, que vamos a tardar mucho y cojamos un “mini-shuttle” (en un inglés aún más ajarenagüer que el de los españoles, ¡yuju!). El mini-shuttle en cuestión es tal que así:

Furgoneta negra
La típica furgoneta negra de secuestros, ajá… Preferimos esperar a morir por lo menos al segundo día, por ver algo de la ciudad vaya, así que optamos por el bus normal. Tampoco es que nos librásemos del horror porque ¡¿qué le pasa a esa gente?! La frase “están locos estos romanos” nunca tuvo tanto sentido. El conductor del minibús que me lleva al trabajo todos los días está p’allá, pero el de éste no bajaba de 140 e iba adelantando a los coches por la derecha XD Un par de paros cardíacos más tarde…

Llegamos al hotel, justo al lado de Termini. Zona recomendada si vais solo a dormir, porque es donde están los hoteles/pensiones baratitos, pero nada más; tienen razón cuando dicen que los hoteles en España no tienen nada que ver con los del resto de sitios. La habitación en sí no estaba mal del todo (y qué pedazo de tele que tenía, total para que el único canal que mereciese la pena fuese Radio Capri), pero el baño lo resumiré diciendo simplemente que no era fácil darse la vuelta en la ducha x’D

Aunque ya era de noche, por no decir que habíamos tirado el día fuimos a dar una vuelta hasta Trevi, que está a un par de kilómetros, echamos dos duretes en la Fontana (muy bonita de noche, aunque el número de turistas tiende a infinito), probamos el primer helado y vimos una pasarela horterilla que habían montado en la Plaza de la República para el pre-estreno de Sexo en Nueva York 2, muy italiano xD

Pre-estreno de Sexo en Nueva York 2

En el hotel, a leer 10 minutillos de Marte Rojo (es un tocho para llevar de viaje pero se lo recomiendo a todo el mundo, gracias a los ajares por convencerme de su compra) y a roncar.

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Cuelgues en Mass Effect con tarjetas de sonido integradas

24 abril 2010

Me encanta Mass Effect. Aún no he acabado el primero (aunque creo que por fin he despachado casi todas las misiones secundarias y puedo continuar la historia tranquilamente en nivel 40 xD) y ya me he hecho con una copia de la edición coleccionista de la segunda parte *_*

Y precisamente por eso, los cuelgues que sufría de vez en cuando eran una gran espina clavada >_< Normalmente ocurrían en escenas donde se solapaban muchos sonidos, especialmente de ataques bióticos con armas de fuego, algo bastante incómodo cuando mi Shepard es soldado 100% y casi siempre llevo a Wrex en el grupo soltando “empujones de la Fuerza” (ejem) a diestro y siniestro; pero también en algunos momentos donde la música ambiental tenía un tono grave.

Por suerte, en TweakGuides hay una guía completa de optimización y “toqueteo” de los archivos de configuración. En la séptima página, dedicada a esto último, se deducían dos formas de atajar el problema y, aunque la primera no me sirvió (casi mejor), la comento por si a alguien le orienta. En ambos casos el archivo a modificar es Mis Documentos/BioWare/Mass Effect/Config/BIOEngine.ini. No olvidéis hacer una copia de seguridad antes de modificar nada 🙂

Desactivar el sonido

Como prueba para comprobar el origen de los cuelges, bajo la sección [Engine.GameEngine] podemos modificar el valor de la clave bUseSound, que indica si se debe reproducir el sonido del juego. Como en este caso no queremos oír nada, cambiamos el valor de True a False. Aunque con esto debería bastar, podemos hacer lo mismo con la clave bUseMusicSound, por asegurnos.

Sin embargo, cuando hice la prueba en el sistema Hong, donde luchas contra una nave de guerra geth, el juego aguantó un poco más pero volvió a fallar 😦 Así que probé el segundo punto.

Configurar el número de canales

Restauramos el archivo BIOEngine.ini original (o deshacemos los cambios del apartado anterior) y en este caso vamos a modificar la sección [ISACTAudio.ISACTAudioDevice]. La clave MaxChannels indica el número de canales máximos de audio que usará el juego. Extraído directamente de TweakGuides:

Almost all modern sound cards support at least 32 channels; Audigy series cards can support up to 64; X-Fi cards support up to 128. If you’re having audio problems set this value to the maximum channels supported by your audio device, or to try to improve performance or reduce audio glitches, try a slightly lower value, or just 32 if all else fails.

En resumen: si tienes una tarjeta molona (=100-200 €, ¡d’oh!) puedes usar hasta 128, pero con una integrada (qué cutre me siento ahora mismo) mejor 32. Así pues, la clave se queda como MaxChannels=32. También hay que tener en cuenta que las tarjetas Realtek (las integradas más habituales) no aceptan la aceleración por hardware, por lo que debemos usar el panel de configuración para que funcione por software.

Y con esto último he conseguido jugar una tarde entera, plagadas de escenas de explosiones y disparos, sin ningún incidente 😀 Eso sí, el sonido es un poco más chatarrero, así que creo que voy a comprar una Audigy, que son 25 ratoneros euros XD

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Acceder como manager al Tomcat distribuido con Netbeans

25 marzo 2010

Entre las opciones de instalación de Netbeans se encuentra el servidor Tomcat, para el que configura un usuario administrador automáticamente (se puede ver junto a otros datos en Services » Servers » Apache Tomcat).

Si queremos añadir otro usuario un poco más fácil de recordar, ver las aplicaciones desplegadas, etc., debemos dirigirnos a nuestra carpeta persona » .netbeans en lugar de a la raíz de instalación global de Tomcat. Ningún cambio que hagamos en dicha raíz se reflejará si accedemos mediante la configuración por defecto de Netbeans.

Si queremos trabajar directamente sobre la instalación general de Tomcat, debemos añadir una nueva configuración de servidor en Services » Servers, y poner como carpeta base de Catalina la de dicha instalación.

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Incluir JAR propio en un repositorio Maven local

24 marzo 2010

Una de las principales ventajas de Maven es que gestiona las dependencias de los proyectos descargándolas a un repositorio local la primera vez que se necesiten. Sin embargo, posiblemente tengamos que incluir algunas a mano porque no estén disponibles en los repositorios “oficiales”, como me ocurrió con Qt Jambi (editado: hoy he descubierto que hay un repositorio independiente en Sourceforge para la versión Community). Después de dar vueltas buscando una solución, resultó estar en las FAQ de Maven 🙂

Para incluir un artefacto debemos ejecutar una orden donde indicar cuál es el archivo a subir, su groupId, artifactId, versión, tipo de empaquetado y si debe generar el POM (no veo ningún motivo para no hacerlo), utilizando una orden como la siguiente. Nota: Si tenemos el ejecutable de Maven en el PATH podemos colocarnos en la carpeta donde se encuentre el artefacto para no tener que escribir toda su ruta.

mvn install:install-file -Dfile=qtjambi-4.5.0_01.jar -DgroupId=qtjambi -DartifactId=qtjambi -Dversion=4.5.0_01 -Dpackaging=jar -DgeneratePom=true

En este caso concreto el groupId y el artifactId coinciden porque me pareció más coherente, ya que se trata del JAR principal para cualquier aplicación que utilice Qt Jambi. Si también fuésemos a incluir las distribuciones para Windows, Mac y Linux podríamos hacerlo dentro del mismo groupId pero con distinto artifactId, como en las siguientes órdenes:

mvn install:install-file -Dfile=qtjambi-win32-msvc2005-4.5.0_01.jar -DgroupId=qtjambi -DartifactId=qtjambi-win -Dversion=4.5.0_01 -Dpackaging=jar -DgeneratePom=true
mvn install:install-file -Dfile=qtjambi-macosx-gcc-4.5.0_01.jar -DgroupId=qtjambi -DartifactId=qtjambi-mac -Dversion=4.5.0_01 -Dpackaging=jar -DgeneratePom=true
mvn install:install-file -Dfile=qtjambi-linux32-gcc-4.5.0_01.jar -DgroupId=qtjambi -DartifactId=qtjambi-linux -Dversion=4.5.0_01 -Dpackaging=jar -DgeneratePom=true
Y con esto tenemos cuatro nuevos JAR en nuestro repositorio local, listos para ser utilizados desde cualquier proyecto Maven 😀